"Gracias al basquet y Ameghino pude formarme como persona"

Entrevista junto a Tomás Guzmán, jugador de la categoría U19 de nuestro club, donde nos cuenta como atraviesa este año 2021 en la institución, su historia dentro del León y cuáles son sus actividades fuera de la cancha.



En el día de su cumpleaños, charlamos con uno de los jugadores surgidos desde el mini básquet de nuestra institución. Desde el barrio Ramón Carrillo cada día sale con su bicicleta en busca de su lugar en el mundo: El Club Ameghino.


La entrevista comenzó con un Tomas Guzmán contando cómo se inició en el básquet: "Cuando era chico la verdad que necesitaba practicar algún deporte, el futbol era la primera opción, pero yo no quería hacer eso, después el padre de un amigo me convenció de empezar basquet, la verdad que no tenía ni idea de que deporte era, ni que se hacía ahí, pero decidí probar suerte. Mis hermanos de pequeños habían jugado al basquet en el Club Ameghino y mis papás optaron por llevarme ahi.


Tomás es parte de muchos chicos que han crecido con el correr de los años a la par del club. Las distintas competencias nos llevó a la siguiente pregunta, dónde el perimetral fue consultado por un referente dentro del León: "Mi referente fue un jugador que estuvo en Ameghino cuando yo era chico, él me enseñó muchas cosas no solo de básquet, y en el corto paso que tuvo me dejó muchas enseñanzas, ese jugador es Gonzalo Gorostiaga, tanto es así que yo uso la 10 por él".


Luego de referirse sobre su referente, agregó: "Para mí el básquet es todo, cada vez que puedo miro básquet, es un deporte muy emocionante en el que puede pasar de todo, nada está definido hasta que suena la chicharra final, desde chico gracias al basquet y Ameghino pude formarme como persona. He tenido que tomar decisiones difíciles por el amor a este deporte, muchas veces mis amigos se han enojado conmigo porque no podía hacer cosas con ellos por estar jugando al básquet, pero es lo que yo elegí, no me fui de viaje de egresados por elegir este deporte y no me arrepiento. Si no me toca ser jugador de básquet cuando sea grande voy a seguir apoyando a Ameghino con el amor y la predisposición de siempre, el club es mi familia y siempre lo va a ser.


Al ser consultado por sus objetivos dentro de la institución, remarcó: "Mi objetivo es el sueño de cualquier pibe nacido en la cantera del club, jugar profesionalmente como jugador de Ameghino, pero también me gustaría ayudar de cualquier forma, ya sea como jugador, o como un ayudante, hasta me encantaría poder ser entrenador del club, aunque sea en inferiores. En la pandemia traté de sumarme en eventos de construcción o de caridad para estar cerca y no perderme de ver la Leonera".



"Me cuesta imaginarme una vida sin el club, desde chiquito prácticamente es mi segunda casa, siempre fue salir de la escuela e irme al club, y volverme hasta muy tarde, hasta las 10,11,12 de la noche estaba en el club, hasta el día de hoy. En las vacaciones con mis amigos era ir todos los días al club no importaba el día ni la hora" agregó.


Al ser consultado por lo que más le gusta de estar dentro del Club, nos dijo lo siguiente:

"Lo que más me gusta es la predisposición y la exigencia, los entrenadores siempre nos exigen al máximo y siempre nos dan nuevas herramientas para mejorar, otra cosa que me gusta es que en el club más allá de formar jugadores forman personas, nos inculcan valores y nos diciplinan para que seamos mejores como personas, no todos los pibes de juveniles van a ser jugadores de básquet, pero en su mayoría van a ser buenas personas, y eso es algo que no se encuentra en muchos clubes, eso es algo que identifica y hace crecer a Ameghino como a ningún otro club en Argentina".


Sobre el regreso a las competencias oficiales, declaró:

"Lo que más extraño son los viajes y las tiras, con mi papá siempre desde chico nos quedamos a ver todos los partidos y hablando de básquet con él, eso es algo que extraño muchísimo.


Por último, "Tomi" nos contó cómo vivió la pandemia y la cuarentena desde su casa.

"En pandemia fueron tiempos difíciles para todos, pero el club nos dió un espacio que nos permitió sobrellevar esos malos momentos, todos los días era esperar a entrenar por zoom con el Club, siempre tenían algo distinto para entretenernos a nosotros, entrenamientos, charlas, clases de periodismo, clases de cocina y varias cosas más que fueron de ayuda para pasar el tiempo y aprender. En mi caso tuve muchos altibajos, el club y en especial Ramiro Ortiz siempre me apoyaron, haciendo que pudiera salir adelante de esa situación de la mejor manera".